Índice de contenido
- 1 El Passetto di Borgo
- 2 Pasadizo Vaticano Castillo Sant’Angelo
- 3 Cómo visitar el Passetto di Borgo
- 4 Historia y misterio del Passetto di Borgo
- 5 Cómo visitar el Passetto di Borgo
- 6 Qué ver durante la visita
- 7 Consejos y recomendaciones
- 8 Lugares cercanos y experiencias complementarias
- 9 Preguntas frecuentes
Si vas justo de tiempo, esto es lo esencial que debes saber.
- La visita se centra en el uso de este Passeto empezó a darse a partir del siglo XIII, sin embargo, la historia del corredor nace propiamente a partir del siglo IX.
- Un aspecto fundamental es cómo visitar el Passetto di Borgo.
- En esencia, se describe fue durante el mandando del Papa Leon IV, en el siglo IX, que se construyeron las "murallas leoninas" y, gracias a estas murallas, se estableció el corredor de huida.
- También es relevante que estas murallas pueden apreciarse recorriendo la Ciudad del Vaticano y la gran vía que conduce al Castillo de Sant’Angelo.
Quizás sea, el Passeto di Borgo, el corredor más famoso del mundo por las historias que en él se han vivido, ya sean reales o en la ficción literaria y cinematográfica.
Realmente, en otro momento de la historia, fue el pasadizo usado por los Papas en sus diversas huidas tras los ataques al Vaticano para ir a refugiarse al Castillo de Sant’Angelo.
El Passetto di Borgo
Aquellas huidas hacia dicho refugio ocurrían con cierta frecuencia, muchos siglos atrás, cuando el cargo de soberano mandatario de la Iglesia Católica era ansiado por reyes, políticos y hasta miembros de la misma comunidad religiosa.
El uso de este Passeto empezó a darse a partir del siglo XIII, sin embargo, la historia del corredor nace propiamente a partir del siglo IX.
Para entonces el castillo fortaleza se encontraba ya construido. Fue durante el mandando del Papa Leon IV, en el siglo IX, que se construyeron las «murallas leoninas» y, gracias a estas murallas, se estableció el corredor de huida.
Estas murallas pueden apreciarse recorriendo la Ciudad del Vaticano y la gran vía que conduce al Castillo de Sant’Angelo.
Una ruta de huida que se prolonga 800 metros
El Passeto di Borgo tiene una extensión de unos 800 metros. El Papa Nicolás III decidió usar las murallas construida durante el siglo IX para implantar el corredor. En ese momento de la historia, el Castillo Sant’Angelo era también propiedad del Papa.
Durante las crisis sociales y políticas que se afrontaron durante ese siglo y los futuros, la estrategia de usar el corredor fue muy sabia. El pasadizo cuenta con una medida de 3.5 metros de ancho, así que, con facilidad, puede ser usado por varias personas que vayan corriendo al mismo tiempo.
A medida que el Passeto cumplía su misión, la fama que fue adquiriendo fue bastante grande. A día de hoy se presenta como una de las grandes curiosidades visitables del Vaticano y Roma y la historia de la Iglesia Católica.
De hecho, este corredor ha tenido su propio espacio en la historia del cine, siendo parte de una de las escenas de Tom Cruise en la película «Misión Imposible 3» o en el film de «El Código Da Vinci».
Pasadizo Vaticano Castillo Sant’Angelo
El Passetto di Borgo es un pasadizo elevado que conecta el Vaticano con el Castillo de Sant’Angelo. Construido en el siglo XIII, este corredor de aproximadamente 800 metros de longitud fue diseñado como una ruta de escape para los Papas en tiempos de peligro. Su historia está llena de anécdotas y eventos que han marcado la historia de Roma y la Iglesia Católica.
Explorar el Passetto di Borgo es una experiencia única que permite a los visitantes conocer más a fondo la relación entre el Vaticano y el Castillo de Sant’Angelo. Al recorrer este pasadizo, es posible imaginar a los Papas utilizando esta vía secreta para huir de invasiones o disturbios. Algunos puntos de interés incluyen:
- Las antiguas puertas de acceso.
- Los miradores con vistas panorámicas.
- Los tramos originales del corredor medieval.
Visitar el Passetto di Borgo no solo ofrece una perspectiva histórica, sino también arquitectónica, ya que el pasadizo ha sido restaurado en varias ocasiones para preservar su estructura original. La ingeniería y el diseño de la época pueden apreciarse a lo largo de todo el trayecto, haciendo de esta visita una experiencia enriquecedora.
Para aquellos interesados en la historia y la cultura de Roma, el Passetto di Borgo es una parada obligatoria. Además, al finalizar el recorrido, se puede visitar el Castillo de Sant’Angelo, una fortaleza imponente con su propia historia fascinante y una vista espectacular de la ciudad. Combinar ambas visitas proporciona una visión completa de la importancia estratégica y religiosa de este pasadizo.
Cómo visitar el Passetto di Borgo
Actualmente, para tener la oportunidad de pasear por este corredor, tienes que visitar el Castillo Sant’Angelo. Desde allí, podrás subir a las terrazas de la fortaleza y acceder al Passeto. O sea que en este caso no simularías la huida del Papa, sino el regreso a la Ciudad del Vaticano.
Este corredor hace el mismo trazado que la Vía della Conciliazione. Ambos viajan de manera paralela y, si has subido a la cúpula de la basílica de San Pedro, habrás podido observar su recorrido.
Históricamente, existen dos fechas destacadas en las que se ha usado esta ruta de huida:
- La primera fue en 1494, cuando el Papa Alejandro VI huyó de los franceses.
- La segunda cuando, en el año de 1527, Roma afrontó un gran saqueo por parte de los alemanes. En esta ocasión fue el papa Clemente VII quien también lo usó. Sin embargo, la huida se complicó y la Guardia Suiza tuvo que entrar a defender al mandatario. La historia afirma que el Papa permanecería protegido en el castillo durante siete meses.
El passetto como atracción turística
Este pasadizo de huida, este corredor elevado, deja imaginar sobre el mundo secreto que esconde la Ciudad del Vaticano.
Así que, recorrer una parte del paseo original desde el Castillo de Sant’Angelo hasta la sede oficial de la Iglesia Católica, representa toda una experiencia en tu viaje a la ciudad eterna. Además, te ofrece unas vistas diferentes de la ciudad, desde las alturas.
Hay mucha historia y muchos secretos por descubrir sobre el Passeto y eso podrás aprenderlo y vivirlo en persona si decides visitar el castillo de Sant’Angelo, que actualmente presta sus servicios como museo histórico.
Descubrirás también que el corredor es público desde el año de 1999 y que gubernamentalmente le pertenece al gobierno de Italia en su mayor parte.
Solo los 80 metros que están dentro del perímetro del Estado Oficial de Ciudad del Vaticano son propiedad de la Iglesia Católica.
Estamos convencidos que, además de los tickets Vaticano para visitar los museos y la bella basílica de San Pedro, disfrutarás de la visita al «passetto» desde el Castillo de Sant Ángelo como una experiencia diferente, que también ofrece bellas estampas para hacer originales fotos de recuerdo.
El Passetto di Borgo Roma es una de las rutas más intrigantes que conecta el Vaticano con el resto de la ciudad. Este pasadizo, que data del siglo XVI, fue construido para proporcionar una vía de escape segura para el Papa en caso de peligro. Su acceso se encuentra cerca de la Basílica de San Pedro, lo que lo convierte en un punto de interés tanto histórico como arquitectónico.
Una de las características más fascinantes de este pasaje es su relación con el il Passetto Vaticano, que se extiende desde el Vaticano hasta el imponente Castel Sant’Angelo. Esta conexión no solo tiene un significado estratégico, sino que también simboliza la unión de la iglesia con la fortaleza, uniendo dos de los lugares más emblemáticos de Roma.
Al final de su recorrido, el Passetto Castel Sant’Angelo ofrece una vista impresionante de la ciudad y un vistazo a la historia de Roma, donde los papas se refugiaron en tiempos de crisis. Este pasaje no solo es un testimonio del ingenio arquitectónico de la época, sino que también invita a los visitantes a explorar más sobre el legado histórico que envuelve a la Ciudad Eterna.

Historia y misterio del Passetto di Borgo
El Passetto di Borgo es el corredor elevado que conecta la Ciudad del Vaticano con el Castillo de Sant’Angelo. Durante siglos sirvió como pasadizo secreto para que los papas pudieran escapar de la basílica en tiempos turbulentos.
Su historia se remonta a finales del siglo XIII. El papa Nicolás III ordenó construir un pasillo elevado que reforzase la muralla leonina, la línea defensiva que protegía la colina del Vaticano. Con unos ochocientos metros de longitud, discurre paralelo a la actual Via dei Corridori y se eleva a unos siete metros sobre el suelo, cruzando tejados y callejones del barrio del Borgo. A lo largo de los siglos se reforzó y remozó para adaptarse a las nuevas necesidades defensivas, pero su trazado original se mantiene.
El pasadizo fue protagonista de hechos legendarios. En 1494 el papa Alejandro VI lo utilizó para huir cuando el ejército de Carlos VIII amenazó Roma. En 1527, durante el saqueo de Roma, Clemente VII se refugió en el castillo gracias a este corredor mientras las tropas imperiales devastaban la ciudad. Estas anécdotas, sumadas a su carácter secreto, alimentaron el aura de misterio que envuelve al Passetto y lo convirtieron en símbolo de resiliencia.
Cómo visitar el Passetto di Borgo
Aunque se trata de una estructura militar, en ocasiones el Vaticano abre el Passetto al público mediante visitas guiadas que permiten recorrerlo de extremo a extremo.
El corredor pertenece al Estado de la Ciudad del Vaticano, pero se extiende fuera de sus murallas y se apoya en casas particulares. Cuando se programan visitas, suelen comenzar en el Castillo de Sant’Angelo. Un guía explica la historia de la fortaleza y de la muralla antes de subir por una estrecha escalera que conduce al nivel superior.
El recorrido transcurre por la parte alta de la muralla y atraviesa torres de vigilancia. Desde los pequeños ventanales del pasillo se disfruta de vistas insólitas: por un lado la cúpula de San Pedro y la columnata de la plaza; por el otro el río Tíber y sus puentes monumentales. Algunos tramos son oscuros y angostos, por lo que no se recomienda a personas claustrofóbicas ni es apto para silla de ruedas.
Para participar en estas visitas es necesario reservar con antelación, especialmente en años jubilares, ya que las plazas son limitadas. Las entradas suelen incluir la visita al castillo y al corredor y, a veces, la entrada a la basílica o a las grutas. Se exige un documento de identidad y se pasa por controles de seguridad similares a los del resto del Vaticano. Es aconsejable llevar calzado cómodo y una botella de agua, pues el recorrido requiere caminar por pasillos estrechos y subir escaleras.
Qué ver durante la visita
El Passetto no es solo un pasadizo; también ofrece un viaje por la historia y la geografía de Roma.
En el tramo más cercano al castillo destacan las torres cuadradas con almenas. Estas torretas medievales servían para vigilar el río y defender el acceso. Algunas conservan escudos y restos de frescos que recuerdan la época en que los guardias suizos patrullaban estas alturas. Continuando el recorrido se llega a un punto en el que el corredor sobresale de la muralla. Desde aquí se tiene una vista magnífica de la plaza de San Pedro y de la cúpula, así como del río Tíber y del puente Sant’Angelo.
Más adelante el pasillo se incrusta literalmente en las fachadas de las casas del Borgo. Se camina sobre bóvedas que atraviesan patios y callejones, y a través de pequeñas ventanas se puede observar la vida cotidiana del barrio. Esta parte explica por qué muchos romanos desconocían la existencia del Passetto: estaba perfectamente camuflado entre las edificaciones.
Un dato curioso: el corredor también se conoce como corridoio di Borgo. Según la tradición, Nicolás III ordenó su construcción porque temía una revuelta popular en el Borgo. Al reforzar la muralla y unir su palacio con la fortaleza, garantizó su seguridad. Durante siglos, el pasadizo permaneció oculto y muchos habitantes del barrio ignoraban que sobre sus techos discurría un camino secreto.
Consejos y recomendaciones
Recorrer el Passetto di Borgo es una experiencia singular que conviene preparar bien.
- Reservar con antelación, sobre todo en periodos de alta demanda como los jubileos. Las plazas se agotan con rapidez.
- Llevar calzado cómodo y agua, ya que el recorrido incluye escalones y pasajes al aire libre.
- Tener a mano el documento de identidad, pues suele ser necesario para acceder.
- Evitar la visita si se sufre claustrofobia o problemas de movilidad; el corredor es estrecho y no está adaptado.
- Aprovechar para visitar el castillo y la basílica el mismo día. El recorrido termina en el patio de Sant’Angelo.
Lugares cercanos y experiencias complementarias
Tras el recorrido por el Passetto, la zona ofrece muchas más atracciones.
Puedes subir a la cúpula de la Basílica de San Pedro para contemplar Roma desde lo alto, pasear por los Jardines Vaticanos o visitar las Estancias de Rafael en el Palacio Apostólico. Otra opción es cruzar el puente de Sant’Angelo y pasear por el barrio de Trastevere o apuntarte a un tour de la fortaleza de Adriano. Para completar la experiencia, puedes contratar un paquete con la empresa asociada Carpe Diem Tours que incluya el Passetto, los Museos Vaticanos y entradas sin colas.
Preguntas frecuentes
Resolvemos algunas dudas habituales sobre este lugar único.
¿Qué es el Passetto?
Es un corredor fortificado de ochocientos metros que conecta el Vaticano con el Castillo de Sant’Angelo y permitía a los papas huir en tiempos de peligro.
¿Se puede visitar?
Sí, pero solo mediante visitas guiadas autorizadas que se organizan en ocasiones especiales. Es imprescindible reservar plaza.
¿Cuánto tiempo dura el recorrido?
La visita completa suele durar alrededor de una hora, incluyendo las explicaciones del guía y el trayecto por el castillo.
¿Qué debo llevar?
Ropa cómoda y respetuosa, con hombros y rodillas cubiertos, calzado antideslizante y una botella de agua.
¿Es adecuado para todos?
No, el pasillo es estrecho y tiene tramos oscuros. No está adaptado para carritos o sillas de ruedas y no es recomendable para personas claustrofóbicas.