La Escalera Santa o Scala Santa, es una mítica e histórica construcción que podemos visitar en Roma.

La historia  de la Scala Santa, según se detalla, se trata de la escalera por la que subió Jesús en el momento en el que fue juzgado por Poncio Pilatos y donde sería posteriormente condenado a la crucifixión.

 

Visitar la Scala Santa en Roma

Es un símbolo tan importante para la cristiandad que, diariamente, podemos encontrar a cientos de peregrinos que ascienden por la Scala Santa de rodillas a modo de penitencia.

Son 28 peldaños por los que se asciende como un gesto de recogimiento, oración y agradecimiento por la vida que dio Jesús.

La historia de la Scala Santa

Sin embargo, detrás de esta escalera podemos encontrar una historia mucho más rica en detalles que vale la pena conocer.

Para poder entenderla lo primero que hay que hacer es viajar al año 326. Esta escalera construida en mármol, sería trasladada desde el Palacio de Poncio Pilato en Jerusalén, por orden de Santa Elena.

Primero fue ubicada en el palacio Papal situado en los alrededores de la “Capilla de San silvestre” y se mantuvo allí hasta que, en el año 1585, el Papa Sixto V construiría el edificio actual donde la encontramos. Sería entonces cuando se trasladaría a su emplazamiento definitivo.

Ahora también da acceso directo al Sancta Sanctorum; en realidad es una capilla muy antigua que usaba solo el Papa y donde se encuentra la imagen del santísimo Salvador Acheropita Lateranense.

Acceder a la Escalera Santa

Para localizarla tan sólo habrá que cruzar la calle en la que se encuentra la Basílica de San Giovanni in Laterano (San Juan de Letrán) y allí, a la entrada del “Santuario della Scala Santa”, veremos la escalera que nos lleva al Sancta Sanctorum.

Mientras subimos por ella veremos en las paredes frescos donde están representadas escenas de “La Pasión”.

Debido a que estamos ante una construcción tan emblemática, uno de los principales temores que se tenía es que pudiera desgastarse con el paso del tiempo. Sobre todo porque el mármol estaba en contacto con los peregrinos cuando éstos ascendían por la Scala Santa de rodillas.

Para evitar que ese deterioro pudiera provocar un daño irreparable, la Scala Santa fue cubierta con tablas de madera por el Vaticano y se ha dejado así durante siglos para proteger sus 28 escalones, que hace cientos de años vieron a la gente subirlos de rodillas como penitencia por sus pecados o cumplir promesas por peticiones realizadas.

No obstante, no cubre la escalera por completo, sino que existen unos pequeños resquicios mediante los cuales podemos ver todavía el mármol. Muchos peregrinos lo saben y, por esta razón, intentan tocar estas zonas mientras están ascendiendo.

En abril de 2019 el Vaticano retiró la madera para restaurar y limpiar las escaleras y las pinturas de las paredes.

Durante 60 días se pudo subir de rodillas por el mármol original. El 9 de junio volvió a cubrirse y así seguirá durante los próximos siglos.

Cómo subir por la Escalera Santa

Si queremos visitar la Scala Santa y subir por ella es importante que sepamos que hay dos maneras de hacerlo:

-Las escaleras en sí tan sólo se pueden subir estando de rodillas. Sin embargo, en el caso que no podamos o no queramos hacer el ascenso de esa manera, tenemos la siguiente opción.

-A ambos lados de la Scala podemos encontrar otras escaleras que están pensadas para subir de la forma normal. Estas llevan al piso superior por lo que suponen una vía directa para poder visitar el interior de la capilla.

Una visita a este lugar de Roma siempre es enriquecedor por su significado histórico, se sea o no creyente.

Y si prefieres que un guía te muestre en detalle la Escalera Santa y otros lugares cercanos tienes, a continuación, más información con tours y visitas guiadas en Scala Santa y San Juan de Letrán